Matemáticas. Sociología. Derecho. Estadística. Administración de Empresas. Investigación de Mercados. Digital. Comportamiento del Usuario. Economía. Logística y operaciones. Antropología. Gestión de bases de datos. Conceptos financieros. Si preguntáramos a la audiencia qué grado universitario actual aglutina todas estas asignaturas, seguramente pocos darían en el centro de la diana. Hablamos del Marketing, esa ciencia que tiene tantas definiciones como estudiosos teóricos y profesionales que la ponen en práctica, y que se ve obligada por definición a reinventarse cada día. Como todas, podríamos pensar, pero el marketing un poco más, por ir de la mano no solo de los hábitos y comportamientos de los usuarios sino de los intercambios que se producen en la sociedad. Todo muy cambiante, qué se le va a hacer.

Para buscar algo de seguridad, acudir a los clásicos siempre ofrece ciertas garantías: según la definición de 2013 de la American Marketing Association , el Marketing es “el conjunto de instituciones, la actividad y los procesos para crear, comunicar, entregar e intercambiar ofertas que tengan valor para los clientes, socios y la sociedad en general”. Si acudimos a la experiencia, el marketing es análisis, es medición, es inversión y retorno, pero también es creatividad, innovación, empatía, humanismo. Desde hace un tiempo, el marketing es también sinónimo de historia: marketing son buenas historias contadas por terceros, evolucionado a historias reales construidas en primera persona por los consumidores. Ésa es la parte que más nos gusta en Redkampus.

 

¿Cómo se categorizan las carreras?

Todo lo relacionado con el marketing parece moverse en un terreno movedizo, cambiante, ambivalente. Esa natural contradicción tiene uno de sus puntos más claros en el territorio académico. Hace casi 50 años, la UNESCO desarrolló un sistema de clasificación de las enseñanzas educativas, con el objetivo de generar una nomenclatura educativa unificada y común a sus estados miembros, que hiciera posible hacer comparativas internacionales. Así nació la Clasificación Internacional Normalizada de la Educación (CINE), que clasifica los programas educativos de acuerdo a sus contenidos, formulados de modo que sean universalmente válidos y aplicables al espectro total de sistemas educativos. Es decir, establece categorías educativas (Artes y Humanidades, Ciencias Sociales, Ciencias, Informática, Ingeniería…), en las que se engloban las distintas enseñanzas. Pues bien, los estudios de Marketing estaban englobados dentro del área Ciencias Sociales, Periodismo y Documentación (epígrafe 03) hasta que hace un par de años se movieron al epígrafe siguiente (04), Negocios, Administración y Derecho.

Más allá de los pequeños cambios que esto haya provocado a nivel particular en cada carrera de cada país, lo cierto es que saca a la superficie un debate de fondo: ¿se considera el Marketing más cercano al Negocio que a las Ciencias Sociales?  ¿Por qué han dado un giro de timón las mentes que deciden (¿?), y ahora piensan que el Marketing va a estar más cómodo viajando con las carreras de Dirección y Administración, Finanzas o Derecho como compañeros en vez de con Políticas, Economía, Psicología o Periodismo?

 

¿Está el negocio reñido con el ámbito social?

Bajo mi punto de vista, aunque en un primer pensamiento parezcan conceptos contradictorios, no tienen porqué estar reñidos. Creo que el Marketing (igual que el Periodismo) es una disciplina que, bien aprovechada, aporta valor a quien la estudia más por los conocimientos multidisciplinares que te brinda que por los conocimientos técnicos (que también). Bien aprovechados, los estudios de Marketing te dan una visión estratégica y de gestión que te permite estar en los altos mandos de cualquier compañía (influyendo por tanto directamente en el negocio), así como las herramientas para identificar y saber analizar la evolución de los comportamientos de la sociedad, de las marcas o de los productos.

Insisto, bien aprovechados.

Bien aprovechados significa que, si atendemos a las competencias que desarrollan los estudiantes que cursan Marketing, salen formados en:

  • capacidad de análisis y síntesis
  • en organización y planificación
  • saben tomar decisiones
  • resolver problemas
  • discriminar información relevante
  • trabajar en equipo y en entornos de presión
  • desarrollar su creatividad
  • desarrollar su liderazgo
  • ejercer su capacidad crítica y autocrítica
  • saben diseñar y gestionar proyectos
  • trabajar en contextos internacionales
  • investigar
  • aplicar los conocimientos a la práctica
  • desarrollar su espíritu emprendedor

Entre otras muchas cosas.

Todas estas competencias mencionadas son las que ha de demostrar cualquier estudiante que quiera obtener una titulación en Marketing. Útiles para cualquier reto profesional al que uno se quiera enfrentar, con independencia de los estudios que curse. Si lo consiguen o no, ése es otro debate, y buena materia para el siguiente artículo.

Mientras tanto, ¿cuál es vuestra opinión? ¿Es el marketing una disciplina enfocada al negocio o a las Ciencias Sociales? ¿Por qué se ha incluido en el área de carreras enfocadas al Negocio sacándolo del área de las Ciencias Sociales?

 

 

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